Introducción
La importancia de las infecciones del tracto urinario en el contexto de la
práctica pediátrica se basa en los siguientes aspectos:
La prevalencia exacta de la infección urinaria es difícil de establecer, debido
básicamente a la dificultad para precisar el diagnóstico en edades tempranas
de la vida. A diferencia de otras edades, en menores de 2 años, la sintomatología
asociada a este tipo de infecciones es muy variada y la confirmación de la infección
por urocultivo es compleja. Clásicamente la infección urinaria ha sido clasificada en alta (pielonefritis)
o baja (cistitis, uretritis). Sin embargo, hay que tomar en consideración que
a menor edad hay mayor dificultad para lograr esta diferenciación. La etiología bacteriana de la infección urinaria es la más frecuente, no obstante,
en algunas situaciones están involucrados otros agentes infecciosos (virus,
hongos). 1.- Manifestaciones Clínicas
Las manifestaciones clínicas varían significativamente según la edad. 2.- Pruebas de Laboratorio
2.1. Examen de Orina 2.2. Urocultivo
Prevalencia
Se estima que la prevalencia de la infección del tracto urinario varía según
algunos factores incluyendo edad y sexo.
En la etapa neonatal se considera que la prevalencia en varones oscila entre
1 y 3%, mientras que en las hembras es de 0,4 a 2%. Posteriormente, la prevalencia
se incrementa progresivamente en el sexo femenino y en este sentido, se tiene
que en lactantes varones se ubica entre 0,5 y 1%, mientras que en las hembras
llega a 3%.
En pacientes mayores de 2 años (preescolares y escolares) la infección es muy
rara en el varón, alcanzando 5% en las hembras.
Clasificación
Por otro lado, la infección urinaria también se puede dividir en infección complicada
y no complicada, dependiendo si existe o no, integridad del tracto urinario.
Etiología
Independientemente de la edad, la Escherichia coli sigue siendo la causa
más frecuente de infección urinaria de adquisición en la comunidad, representando
aproximadamente 85% de los casos. Asociada a instrumentación del tracto urinario,
se presenta con relativa frecuencia la Klebsiella pneumoniae. Entre otros
bacilos gram negativos responsables de infección urinaria en menor frecuencia
se encuentran Proteus spp, Enterobacter spp, Acinetobacter
spp y Pseudomonas aeruginosa. Los cocos gram positivos (Enterococcus
spp, Staphylococcus coagulasa negativo Staphylococcus aureus), aún cuando
son infrecuentes, han sido reportados en algunos grupos etarios.
Diagnóstico
En pacientes menores de 2 años los síntomas son muy inespecíficos y en ocasiones,
sobre todo en neonatos, pueden ser sugestivos de sepsis o bien ser sugestivos
de infección de otros órganos o sistemas, como infección del tracto gastrointestinal.
En algunas oportunidades puede presentarse como fiebre prolongada sin foco aparente
o puede existir exclusivamente falta de progreso en peso, inclusive en ausencia
de fiebre.
En pacientes mayores de 2 años, la sintomatología asociada es mucho más orientadora
del origen urinario del proceso infeccioso.
El análisis de una muestra de orina obtenidas en condiciones adecuadas, es muy
contributorio para la orientación del diagnóstico, pero, la ausencia de hallazgos
positivos en el sedimento urinario, no descarta definitivamente la infección
urinaria.
| Método de recolección de la muestra | Contaje de colonias (cultivo puro) |
Probabilidad de infección | ||||||
| Aspiración Suprapúbica | Cualquier Número de Bacilos Gram Negativos o Varios miles de Cocos Gram positivos |
> 99% | ||||||
| Cateterización Transuretral | >
100.000 ................
10.000 - 100.000 ......... 1.000 - 10.000 .......... < 1.000 .............. |
95%
Infección Probable Infección Sospechada * Infección Improbable |
||||||
| Micción Limpia | > 10.000 ............... |
Infección Probable | ||||||
| Micción Limpia | 3
muestras = 100.000 ..........
2 muestras = 100.000 .......... 1 muestras = 100.000 .......... 5.000 - 100.000 .......... 1.000 - 5.000 ..........
< 1000 .......... |
95%
90% 80% Infección sospechada * Sintomático: Infección sospechada Infección Improbable |
Tratamiento
TABLA 2
Antibióticos utilizados en el tratamiento de infección urinaria
| Vía de administración | Antibiótico | Dosificación | ||||||
| ORAL | Amoxicilina
Amoxicilina/Clavulánico Trimetoprim-sulfametoxazol Cefadroxilo Cefuroxima-axetil Cefproxil Cefixime Ceftibuten Ciprofloxacina |
45
mg/Kg/dia TID
45 mg/Kg/dia TID (Amoxicilina) 6-12/30-60 mg/Kg/dia BID 25-50 mg/Kg/dia BID 30 mg/Kg/dia BID 15 mg/Kg/dia BID 8 mg/Kg/dia BID o QD 9 mg/Kg/dia QD 30 mg/Kg/dia BID |
||||||
| PARENTERAL (IM) | Amikacina
Gentamicina Ceftriaxone |
15
mg/Kg/dia QD
5 mg/Kg/dia QD 50-75 mg/Kg/dia QD |
Seguimiento
TABLA 3
Antibióticos utilizados en la profilaxis de infección urinaria
| Antibiótico | Dosificación | ||||
| Trimetoprim-sulfametoxazol | 2/10 mg/Kg/día QD o 5/25 mg/Kg/día 2 veces por semana |
||||
| Nitrofurantoína | 1-2 mg/Kg/dia QD |
Resumen
En el contexto pediatrico, el manejo médico adecuado de la infección urinaria
logra disminuir secuelas posteriores.
Las manifestaciones clínicas de infección urinaria en pacientes menores de 2
años, son en su mayoría inespecíficos.
El examen de orina normal en pacientes pediátricos, no descarta el diagnóstico
de infección urinaria, por lo que debe realizarse urocultivo (independientemente
del resultado del examen simple de orina) en algunas circunstancias tales como,
fiebre prolongada, fiebre sin foco aparente o fiebre en paciente con antecedente
de episodio previo de infección del tracto urinario.
La interpretación del urocultivo se basa fundamentalmente en la técnica de recolección
utilizada, el contaje de colonias obtenido y el microorganismo aislado.
La Escherichia coli constituye la causa más frecuente de infección urinaria
de adquisición en la comunidad, representando aproximadamente 85% de los casos,
independientemente de la edad.
Para la decisión del tratamiento antibiótico empírico inicial debe considerarse,
entre otros factores, el patrón de resistencia bacteriana local de los gérmenes
más frecuentemente involucrados.
Tomando en consideración el elevado porcentaje de resistencia de Escherichia
coli a las aminopenicilinas, sulfas y cefalosporinas de 1ª generación, es
preferible evitar su uso, a menos que se tenga susceptibilidad comprobada.
El seguimiento adecuado es fundamental para descartar patología de base del
tracto urinario que condicione recurrencias de la infección y secuelas posteriores.
Bibliografía